jueves, 8 de julio de 2010

Signos de un trastorno del aprendizaje

En este artículo enumeramos cuáles son los signos que pueden indicar la existencia de un trastorno del aprendizaje en un niño.
  • No entiende lo que lee.
  • Comete muchos errores al leer en voz alta y/o hace pausas muy a menudo.
  • Muy mala ortografía.
  • Problemas para aprender el alfabeto.
  • Escritura muy desordenada.
  • Dificultades para expresar sus ideas por escrito.
  • Adquisición tardía del lenguaje y se expresa con un vocabulario muy limitado.
  • Problemas para entender el sarcasmo, los chistes y, en general, todo lo irónico.
  • Problemas para recordar los sonidos de las letras.
  • Le cuesta seguir instrucciones.
  • Mala pronunciación de palabras asequibles.
  • Mala organización de las ideas.
  • Conversaciones desestructuradas.
  • Confunde signos matemáticos y números.
  • No respeta los turnos de conversación.
  • Le cuesta seguir las reglas sociales.
Es conveniente buscar una solución profesional si se presentan algunos de estos signos. La corrección de estos problemas a la edad más temprana posible, mejorará, sin duda, la calidad de vida del niño y facilitará la adquisición de las habilidades necesarias para un buen desarrollo.

En Clip te ayudamos a solucionar estos problemas. Visita nuestra web e infórmate sin compromiso.

lunes, 5 de julio de 2010

La planificación

La planificación del estudio, no sólo debe tener en cuenta las materias a estudiar, sino que también es importante la planificación de las demás tareas que se han de realizar en otros ámbitos. Lo más conveniente es hacer una planificación por escrito, es decir, hacer un horario o planilla temporal, con el objetivo de no caer en el descuido o en la indisciplina. Te facilitamos uno que puedes descargar aquí en formato Word o aquí en formato PDF.

Cada tarea debe tomarse como algo flexible y adaptarlo a las circunstancias cotidianas, es decir, si un día se ha terminado el estudio antes de lo previsto o una tarea que no corresponde al estudio, se ha prolongado demasiado en el tiempo, no debe ser motivo de frustración, sino, más bien, al contrario, se debe tomar como una muestra de independencia, responsabilidad y control sobre uno mismo, siempre que ambas tareas se realicen, ya sea en un tiempo dentro del prefijado o bien en otro momento que entre dentro de lo oportuno.